La ratificación del convenio 190 de la OIT protegería a miles de mujeres

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UGT demanda por carta a la ministra de Igualdad que nuestro país ratifique la primera norma laboral que ampara a las víctimas de violencia machista en el ámbito del trabajo

La Vicesecretaria General de UGT, Cristina Antoñanzas, y el Secretario de Política Internacional del sindicato, Jesús Gallego, han reclamado por carta a la Ministra de Igualdad, Irene Montero, y a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que nuestro país ratifique el convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo, la primera norma laboral internacional que aborda la violencia y el acoso en el mundo del trabajo. 

Junto con la Recomendación núm. 206, proporciona un marco común de acción y una oportunidad única para dar forma a un futuro del trabajo basado en la dignidad y el respeto. El convenio afirma que todas las personas tienen derecho a un mundo laboral libre de violencia y acoso e incluye la primera definición internacional de violencia y acoso en el mundo del trabajo, incluida la violencia de género.

Un convenio que fue aprobado en la 8ª Conferencia de la OIT, en junio del año pasado, y que obedece a una demanda que UGT ha reclamado durante años:  la necesidad de crear un instrumento para proteger a las víctimas de estas situaciones en el ámbito laboral. 

De esta forma, el sindicato considera que este convenio tiene una trascendencia fundamental para los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Más de 800 millones de mujeres han sido víctimas de algún tipo de violencia y hostigamiento, desde agresiones físicas hasta abusos verbales e intimidación en el trabajo.

Más violencia contra las mujeres durante la pandemia

Para UGT, el riesgo de violencia y acoso a las mujeres es aún mayor en tiempos de crisis. La Covid-19 ha provocado un aumento de la violencia de género y ataques contra los trabajadores y trabajadoras que están en primera línea, en particular en el sector de los cuidados, el transporte, la limpieza y los supermercados, muchos de los cuales son mujeres. 

En este sentido, el convenio 190 reconoce que la violencia y el acoso en el mundo del trabajo "pueden constituir una violación o abuso de los derechos humanos...es una amenaza a la igualdad de oportunidades, es inaceptable e incompatible con el trabajo decente", y define "violencia y acoso" como comportamientos, prácticas o amenazas "que pueden tener como objetivo, o resultan o pueden resultar en daños físicos, psicológicos, sexuales o económicos".

La crisis de la Covid-19 no ha terminado con el acoso sexual, sino que se ha movido de escenario. Las técnicas de vigilancia utilizadas por los empleadores para controlar a sus plantillas han proporcionado a los acosadores sexuales nuevas herramientas con las que amenazar, intimidar y abusar de las trabajadoras. Quedarse en casa no es seguro para las trabajadoras que están bajo la amenaza de la violencia de género. 

Para UGT, el impacto de las medidas adoptadas para combatir la propagación del coronavirus está teniendo consecuencias en las economías domésticas y esto puede dejar a las mujeres en situación de más vulnerabilidad en cuanto al abuso económico.

Por ello, el sindicato reclama la ratificación del convenio 190 de la OIT, que deberá aplicarse en todos los ámbitos públicos y privados. Así el Gobierno deberá adoptar políticas integrales para prevenir y eliminar la violencia y el acoso, y se tendrá en cuenta también el que se produzca por razón de género. Los Estados miembros tienen ahora, más que nunca, la responsabilidad de proteger a las trabajadoras de todas las formas de acoso y violencia.